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José Manuel Figueroa

José Manuel Figueroa

No ha podido llorar a Joan Sebastian.
 
A dos semanas de perder a Joan Sebastian, el semblante de José Manuel Figueroa luce triste, sin embargo sepultar a su padre no lo ha detenido, está comenzando a hacer la promoción de Volví pa’l pueblo, primer sencillo del disco póstumo del cantante de Juliantla quien falleció por un doloroso cáncer de huesos el de 13 de julio, que lo atacó sin piedad durante 16 años.
 
De manera breve, José Manuel charló con BASTA! tratando siempre de conservar la fuerza, ante un rostro que se veía agotado confesó: “No he podido parar, esto (el duelo) ha sido muy difícil de llevar cuando se tienen que hacer y mover muchas cosas”, afirmó al tiempo en que aún con el dolor a cuestas posaba con sonrisas fingidas para quien se le acercaba a tomarse una foto.
 
“No he dormido nada, mi reloj biológico cambió totalmente, duermo a horas que no debo y despierto a los tres minutos… Estoy en ese momento en que tienes que rendirle cuentas a todos, a la familia, amigos, medios y ahora que no está él, no sabes cuánta falta hace”, dijo sollozante el primogénito de los hijos del Poeta del pueblo.¿No crees que es momento de parar? Cuestiono, me mira fijo a los ojos y dice: ”No puedo cabr**… Quiero hacerlo, pero tengo que poner la cosas claras, así me lo pidió él”, asegura mientras alza la mirada con un dejo de hartazgo. Creo que tienes que hacerlo, insisto y responde inmediatamente, “por eso estaré arreglando todo fuera de la ciudad, necesito desconectarme, estoy en shock”.
 
José Manuel no deja de saludar a quien se le acerque, acepta condolencias y hasta bendiciones: “la gente no tiene la culpa, ellos aman a mi padre, y su cariño es el mejor legado que nos pueden dejar”.
 
Le preguntó ¿cómo estás? Responde: “Bien, en lo que cabe bien, pese a todo, bien. He recibido muchas muestras de apoyo y se agradecen. ¿Sabes qué es lo más difícil que he pasado?, no he podido llorar, con tanta cosa no he tenido la oportunidad de desahogarme, pero no le puedo fallar, tal vez las lágrimas lleguen después, ahorita hay que dejar todo en orden, ya tendremos tiempo, espero”, me dice mientras me da un abrazo y sube a su camioneta resguardado sólo por el chofer y su equipo de promoción.
 
 
 
 
 
 
 
Fuente: Laraza